Colombia es el asiento del paramilitarismo y de un gobierno oligárquico. El pueblo colombiano está luchando por un futuro diferente. Por Rodolfo Romero -RoRó- (CLATE, Incasur, UNE-SN, UNTE-SN, COLACOT).
Nuestro Pacifico está violento, gimiendo. La situación de nuestros países, en especial de los pueblos, es dramática. La crisis es cada vez más global y el levantamiento de los pueblos es revelador de la situación ya insoportable para las personas, las familias, las comunidades. El hambre, el desempleo, la desigualdad ya insoportable y la falta de oportunidades para la juventud y las mujeres revela un dramatismo ya inaceptable.
En todo el escenario de la tripleta fantasmal, asiento de modelos neoliberales, incluyendo a Ecuador que ya no puede seguir engañando con su modelo que multiplica la injusticia social, el desempleo y la desigualdad; se está revelando su nivel de fracaso. No da más.
En esos espacios-tiempo, se están fraguando movilizaciones populares que son todo un ejemplo y donde predomina, como respuesta de los gobiernos, la represión salvaje y la metralleta guerrerista para sustentar con método nazifascista el modelo.
Tanto en Chile como en Perú se ven obligados a recurrir a elecciones. En Chile será para conformar una asamblea nacional constituyente que cambiará la Constitución Nacional de 1980 impuesta por Pinochet.
En Perú el 6 de junio se celebran elecciones nacionales para elegir un nuevo Presidente de la República, donde un docente rural -Pedro Castillo- es el principal candidato, que está al frente con grandes posibilidades de ganar las elecciones.
En Colombia, desde el 28 de abril se está viviendo una etapa de violencia que simplemente es lo que experimenta el país desde la etapa colonial y republicana hasta la fecha, con grosera continuidad. El Presidente Iván Duque, mamotreto político de Uribe Vélez, fascista de fuerte vínculo con los EE.UU., está en la etapa final de su mediocre y criminal gobierno autoritario.
El comité del paro, que convocó la huelga del 28 de abril, hizo un nuevo llamado para otra movilización el 12 de mayo, luego de fracasar un supuesto diálogo del desgobierno del neoliberal Duque.
Todo el sistema represivo y criminal (muchos muertos, presos y desaparecidos, en especial jóvenes) que está utilizando el gobierno está produciendo un repudio generalizado, hasta de los EE.UU., OEA, ONU, UE y gobiernos efectivamente democráticos de América Latina-Caribe.
Colombia es el asiento del paramilitarismo y de un gobierno tradicionalmente oligárquico-burgués, que hambrea al pueblo colombiano y frustra a las mujeres y a la juventud. El pueblo colombiano está luchando, imaginando un futuro diferente.